La construcción previo a la crisis, era la niña bonita de la economía local; uno de los sectores que más hace crecer la Región de la Araucanía gracias a la edificación de grandes obras de infraestructura.
No obstante, para el sector inmobiliario es más complejo el escenario si se consideran los efectos de la inflación, las tasa de interés, el alza en el precio de los materiales y la reticencia de la gente a endeudarse a largo plazo.
En concreto, la Araucanía alcanzó un promedio mensual durante enero, febrero y marzo de 50.400 metros cuadrados de edificación; si lo comparamos con el año anterior, ese mismo trimestre tuvo una edificación que superó los 40 mil metros cuadrados. O sea, hubo una alza que se puede considerar importante.















