
Las regiones son fuertes, tienen energía y vida propia. Son el 57% del PIB, el 60% de la población y más de la mitad del ingreso total disponible de los hogares se distribuye en ellas (INE, 2005).
Con el tiempo las ciudades regionales han ido creciendo y cobrando más relevancia, entre otras cosas, porque muchos las consideran comercial y geográficamente más atractivas que Santiago.
Para llegar a su gente se necesita entenderlas, vivirlas, tener su mismo origen y necesidades.
En regiones hay medios locales fuertes, sobre todo periódicos con tradición de larga data, arraigados en la idiosincrasia local y que han establecido una relación íntima de confianza con la comunidad. Sus audiencias acuden a ellos porque ven reflejadas sus propias realidades.




























