La crisis financiera nos ha hecho apretarnos más el cinturón.
Los ajustes en el presupuesto han implicado un reenfoque de los consumidores a la hora de definir qué productos incluyen en su lista de compras y qué canales eligen para adquirirlos.
Un estudio de la consultora Latin Panel aseguró que la participación de primeras marcas cayó 2,2 puntos en julio de este año versus julio del año pasado, pasando del 67,1% a 64,9%. Por su parte, las segundas marcas crecieron en participación de mercado, desde 20,6% a 30,4% y las marcas propias avanzaron de 4,2% a 4,6%.
La necesidad de ajustarse a un presupuesto y no gastar dinero extra también implicó que los canales tradicionales como almacenes, donde los precios son más elevados, perdieran adherentes.
Por ejemplo, entre enero y julio de este año, el canal tradicional en la Región Metropolitana perdió 4 puntos de participación de mercado, pasando de una cuota de 20,8% a un 15%. Los distribuidores mayoristas, en tanto, donde se cuentan formatos como el de Alvi o Mayorista 10, que ofrecen precios por cantidad de artículos, duplicaron en el mismo período su cuota de mercado, pasando, en el período enero-julio desde un 2,4% a 4,1% de participación.






























