En 2008, el 70% de los 140 mil autos usados que vendió la Zofri tenía por destino Bolivia. Por lo que la medida del gobierno de Evo Morales de restringir el ingreso a sus mercados de vehículos con una antigüedad mayor a cinco años no deja de impactar al mercado automotriz: se calcula que Iquique pierde ventas por US$300 millones y arriesga 13 mil empleos.

















